Afanion ha celebrado este fin de semana en Las Salegas del Maguillo, en Villaverde de Guadalimar (Albacete), una convivencia dirigida a familias de toda Castilla-La Mancha con hijos e hijas en fin de tratamiento oncológico, un espacio pensado para compartir, respirar, reconectar y sentirse acompañados en una etapa especialmente importante del proceso.
Bajo el nombre de “Convivencia en familia(s)”, la actividad ha reunido a familias que atraviesan el momento posterior al tratamiento, una etapa muy esperada pero también marcada por emociones complejas, donde el alivio suele convivir con el miedo, la incertidumbre o la sensación de volver poco a poco a una vida que ya no es exactamente igual.
Durante estos días, las familias han podido disfrutar de un entorno natural y seguro en el que compartir experiencias con otras personas que entienden exactamente lo que están viviendo, favoreciendo el apoyo mutuo y la creación de vínculos desde la comprensión y la empatía.
La convivencia ha incluido excursiones al Nacimiento del Río Mundo y Arroyo Frío, dinámicas grupales, distintos talleres y una fiesta de disfraces, en una programación diseñada para fomentar el descanso emocional, la conexión familiar y el acompañamiento entre iguales.
Desde Afanion han destacado la importancia de generar este tipo de espacios tras el tratamiento oncológico, ya que permiten a las familias «parar, respirar y volver a conectar con el presente después de un proceso especialmente intenso».
Además, la asociación ha subrayado que compartir miedos, emociones e incertidumbres con otras familias que reconocen esas vivencias sin necesidad de explicaciones «resulta fundamental para muchas personas en esta etapa».
Con iniciativas como esta, Afanion continúa trabajando para acompañar a las familias no solo durante el tratamiento, sino también en el después, ofreciendo espacios donde sentirse comprendidas, sostenidas y acompañadas.






























